Anticoncepción de emergencia: «La píldora del día después»

¿Qué es la anticoncepción de emergencia?

La anticoncepción de emergencia (AE) se refiere al método para evitar un embarazo no deseado utilizando un fármaco o dispositivo. Esto se conoce comúnmente como «la píldora del día después», aunque este término no es del todo exacto.

¿Qué tipos de AE existen?

La AE se puede dividir en métodos farmacológicos y dispositivos físicos.

Con dispositivo físico nos referimos al DIU, concretamente al DIU de cobre. Este se puede insertar hasta 120h después de la relación sexual y se puede mantener insertado para ser utilizado como método anticonceptivo habitual.

En cuanto a métodos farmacológicos existen varias opciones:

  • Levonorgestrel. Se trata de una hormona sintética, progestina, que se puede emplear hasta 72h después de la relación sexual.
  • Acetato de ulipristal. Es un modulador selectivo de los receptores de progesterona, cuyo efecto alcanza hasta 120h tras la relación sexual.

También existen otros fármacos menos conocidos como el método YUZPE o mifepristona, entre otros.

¿Cuáles son los pros y los contras de cada AE?

La decisión de qué método elegir para llevar a cabo la AE debe ser individualizada valorando los pros y los contras en cada caso particular.

Por un lado, el DIU de cobre presenta una mayor eficacia, puede emplearse como anticonceptivo habitual posteriormente y produce menos efectos secundarios al no contener hormonas sintéticas. Sin embargo, su mayor desventaja reside en el hecho de que requiere una cita con un profesional sanitario para su inserción y esto podría aumentar las horas transcurridas desde la relación sexual, y por tanto, disminuir su eficacia, en el caso de que transcurriese demasiado tiempo.

Por otro lado, los métodos hormonales de AE resultan más cómodos en su administración, sin embargo, presentan más efectos secundarios, son ligeramente menos eficaces y no se recomienda su uso de manera habitual.

¿Cuándo debería utilizar un AE?

Los AE están indicados cuando se ha producido una relación sexual sin emplear método anticonceptivo o si dicho método ha fallado y se quiere evitar el embarazo.

Por otro lado, cada persona debe valorar individualmente el riesgo y beneficio de utilizar un AE.

En cualquier relación sexual sin protección se puede producir el embarazo, dado que el riesgo cero no existe. Es cierto que durante los días cercanos a la ovulación el riesgo de embarazo aumenta.

¿Cuándo NO debería utilizar un AE?

Los AE tienen contraindicaciones y existen casos en los que no se recomienda su uso.

En el caso del DIU de cobre no se recomienda su uso si se padece: enfermedades de transmisión sexual, enfermedad pélvica inflamatoria, infecciones ginecológicas, sangrados anormales, anomalías de la cavidad uterina, enfermedad de Wilson o alergia a alguno de sus componentes.

En el caso de los fármacos hormonales no se recomienda su uso si se padece: hipersensibilidad al principio activo o a sus excipientes, trastornos hepáticos graves y durante la lactancia materna.

¿Los AE son métodos abortivos?

NO. Los AE no interrumpen el desarrollo del embrión que ya existe. Su mecanismo de acción se basa en prevenir el embarazo que todavía no ha sucedido.

Las acciones de los AE a grandes rasgos son las siguientes:

  • Disminución de la secreción de la hormona LH para evitar o retrasar la ovulación.
  • Alteración del moco cervical para dificultar la movilidad de los espermatozoides.
  • Modificación del tejido endometrial para evitar la implantación.

¿Qué eficacia tienen los AE?

La eficacia se encuentra íntimamente ligada al momento en que administremos el AE. Cuantas más horas transcurran, menos eficaz será el anticonceptivo.

Los últimos estudios relacionan la obesidad con la disminución en la eficacia de los AE hormonales.

Los AE hormonales pueden interaccionar con algún medicamento de uso habitual y disminuir su eficacia.

El método más eficaz es el DIU de cobre, con un 99% de eficacia si se usa en las primeras 120h.

En cuanto a la eficacia de Levonorgestrel, presenta un 95% si se administra en 24h, 85% entre 25 y 48h y 58% entre 49 y 72h.

Por último, el Acetato de ulipristal presenta una eficacia del 98% si se utiliza en las primeras horas. Esta eficacia disminuye hasta el 62% si se retrasa su administración hasta las 120h.

¿Qué efectos secundarios puede tener un AE?

En general, los efectos secundarios de los AE hormonales son los siguientes: cefalea, dolor abdominal, sensibilidad mamaria, mareo, fatiga, náuseas, vómitos…etc. Cabe destacar que tras el empleo de un AE, es posible que la próxima menstruación se alargue y sea más intensa.

En el caso del DIU de cobre, los efectos secundarios más comunes son los siguientes: dolor, sangrado anormal y alteraciones menstruales.

¿Se puede usar un AE más de una vez al mes?

No es recomendable. Los AE deberían ser utilizados solamente de manera puntual, mientras que se debería emplear otro método anticonceptivo de manera habitual.

En definitiva, los AE son un recurso útil para prevenir embarazos no deseados en caso de una relación sexual desprotegida. Se debería valorar individualmente cuál es el AE más adecuado para cada persona, teniendo en cuenta su facilidad de administración, efectos secundarios, eficacia y contraindicaciones. Para maximizar la eficacia del AE escogido se debe intentar disminuir el tiempo transcurrido entre la relación sexual y la administración del AE.

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Rosana Martínez

Rosana Martínez

Matrona.

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